El centro de cría está integrado en una zona campestre de 33.000 m2 de superficie.

De nueva construcción en el año 2018, las mudas están fabricadas con materiales adecuados para facilitar una higiene óptima y una temperatura estable. También el color blanco predominante ayudan a conseguir estos propósitos. Estos materiales también evitan que el ave estropee su plumaje.

Cada pareja dispone de una estructura de 9 m2 con techo abierto al cielo y una parte de éste cubierto.

Los ejemplares imprintados disponen de una muda de 4 m2 con el frontal abierto para facilitar el contacto diario con su cuidador.

El centro de cría cuenta asimismo con una muda de cuarentena.

El agua suministrada recibe un tratamiento de ósmosis inversa y aireamiento continuo.

Cada muda parental dispone de un aspersor que se conecta regularmente cuando la temperatura amenta en verano.

Las mudas troqueladas cuentan con luz artificial programada mediante temporizador.

Todas las instalaciones se encuentran monitorizados mediante cicuito cerrado de TV.